lunes, 8 de agosto de 2011

Soliloquios de una miope

Se me acaba de romper la patilla derecha de mis gafas de ver. Teniendo en cuenta que dependo absolutamente de un trozo de plástico con dos lentes para ver se trata de una completa desgracia. No puedo ver con nitidez las caras de mis hermanos, ni la pantalla del ordenador, ni las letras del libro que me estoy leyendo.

Un fino trocito sobrevive como nexo entre la patilla y las gafas con tanta desesperación como una mano colgando de un precipicio.

Es absurdo que me ponga las lentillas ahora, ya que dentro de un rato me acostaré...

En 'Ensayo sobre la ceguera', de José Saramago, se relata la vida de unas personas que se quedan ciegas de repente y lo ven todo de color blanco lechoso. Es lo primero que se me ha venido a la mente. Tras finalizar la lectura se le queda a uno un miedo por la posibilidad de quedarse ciego terribles.

Mañana voy corriendo a comprar pegamento fuerte. Ojalá sea suficiente...