miércoles, 29 de junio de 2011

Cuatro Cuartetos (III) - T. S. Eliot

Aquí hay un lugar de desafección
tiempo de antes y tiempo de después
en una luz mortecina; ni luz del día
invistiendo a la forma con lúcida calma
convirtiéndo la sombra en transitoria belleza
con lenta rotación que sugiera permanencia,
ni oscuridad que purifique el alma
vaciando lo sensual con privaciones
limpiando los afectos de lo temporal.
Ni plenitud ni vacío. Sólo un chisporroteo
sobre las tensas caras abrumadas de tiempo
distraídas de la distracción por la distracción
llenas de fantasías y vacías de significado
hinchada de apatía sin concentración
hombres y trozos de papel, arremolinados por el viento
         frío
que sopla antes y después del tiempo,
viento que entra y sale de los pulmones nada sanos,
un tiempo de antes y un tiempo de después.
Eructos de almas sin salud
al aire marchitado, lo torpe
empujado al viento que barre las lúgubres colinas de
         Londres,
Hampstead y Clerkenwell, Campden y Putney
Highgate, Primrose y Ludgate. No aquí
no aquí la tiniebla, en este mundo que trina.

Descended más abajo, descended solamente
al mundo de la perpetua soledad,
mundo que no es mundo, pero lo que no es mundo,
oscuridad interior, privación
y falta de toda prioridad,
desecación del mundo del sentido,
vaciamiento del mundo de la fantasía,
ineficacia del mundo del espíritu;
éste es el único camino, y el otro
es el mismo, no en movimiento
sino abstención de movimiento; mientras se mueve el
           mundo
en apetencia, en sus metalizados caminos
de tiempo pasado y tiempo futuro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario